Victor Heredia marcó mi infancia.
Comencé a escucharlo a los 8 años en pleno proceso de vuelta a la democracia, mis viejos participaron activamente en política en esa época y sus canciones eran muy significativas en esos tiempos. Todavía cantamos, Aquellos soldaditos de plomo, Mandarinas o Informe de situación, hablaban de la dictadura, los militares y los desaparecidos. Una de mis grandes amigas de la infancia es hija de padre desaparecido y los temas políticos siempre estaban entre nosotras.
Comencé a escuchar todos los discos de Victor Heredia que tenía a mi alcance y descubrí que también le cantaba al amor, al tiempo, a sus hijos, al "viejo Matías". Como todos los cantautores, a aquellos temas fuente de inspiración universal. En un disco que solo tenía mi tía Tati, y digo esto porque nunca se lo vi a otra persona, estaba esa canción "Mariana", que años después utilizaría TVR para alguno de sus genialísimos informes. Siempre me gustó esa canción, la cantaba e imaginaba a esa chica "grande", que "mostraba el culo a tanta gente" e interpretaba la letra desde mi visión de la niñez.
Hoy por hoy vuelvo a escucharla y no puedo evitar ver reflejada a la generación de mi mamá en los años 70 principios de los 80. Esa mezcla un poco zurda, un poco psi, de mente "abierta", "progre", de leer literatura latinoamericana, con ideales, de pasear por la calle Corrientes, de ver cine arte, que se revelaba contra la generación de sus padres inmigrantes tan tradicionales. Todas ellas mujeres moderna e involucradas que comenzaban a estar a la par de los hombres.
Todas esas chicas hoy devenidas nuestras madres de sesenta y pico, abuelas de nuestros hijos, muy distintas a las abuelas que tuvimos nosotros, con muchas virtudes y defectos, difíciles de sobrellevar (o por lo menos para las hijas mujeres como yo), con cosas para imitar y otras no tanto. Pienso en todas ellas cuando escucho esta letra.
Me pregunto qué generación de mujeres seremos nosotras? como esposas, madres, hijas, amigas, profesionales..... como mujeres....
En mi caso puntual me gustaría llegar a un punto intermedio: ser profesional, trabajar, desarrollarme, pero también estar allí para mis hijos todas las tardes, cuidar mi casa, tejer, cuidar las plantas, intentar cocinar y básicamente bajar un cambio para redescubrir la sabiduría de nuestras abuelas con el terreno ganado por nuestras madres.
http://www.goear.com/listen/6c9cc0d/mariana-victor-heredia